Las compañías petroleras aplicaron hoy un aumento de los combustibles de alrededor del 27%, que se suma a los incrementos de 30% y 37% dispuestos el mes pasado. El nuevo incremento amenaza con darle un nuevo impulso al aumento de otros productos e insumos que dependen de los combustibles para su distribución o transporte.
Los aumentos fueron ordenados por la mayoría de las firmas en horas de la madrugada incluidas Axion, Shell y Puma, en tanto YPF se sumó por la mañana con un incremento promedio del 26% en todo el país.
En la mayoría de las estaciones de servicio se pudieron observar largas filas de vehículos con conductores que buscaban llenar el tanque antes del incremento.
En promedio, los nuevos precios en Ciudad de Buenos Aires pasaron a ser de $ 702 para la nafta súper, $ 868 para la nafta premium, diésel común a $ 750 y diésel euro o premium a $ 944, según informaron fuentes del sector.
No obstante hay que aclarar que en el interior del país los precios para el combustible son otros y en la región pampeana se comercializan en torno a los $1000 pesos.
Se trata de 3 aumentos en menos de un mes: uno de hasta el 30% el pasado 8 de diciembre, y otro de entre 30% y 37% el 13 de diciembre, tras la devaluación en la cotización del dólar oficial.
La pregunta que ronda ahora es si este aumento darán un nuevo impulso al incremento del precio de los alimentos y productos básicos. La respuesta no parece difícil porque es lo que ha sucedido en las anteriores oportunidades.
Sería un nuevo escalón para un escenario muy difícil tanto para los trabajadores como para los pequeños, medianos y (por qué no) algunos grandes empresarios.

















