Octubre es el mes de concientización sobre el cáncer de mama, y es una buena excusa para repasar un cambio que ya lleva más de un año, pero que todavía no todo el mundo conoce: desde octubre de 2025, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires indica la primera mamografía a los 40 años, y no a los 50 como recomienda la cartera nacional.
La medida la impulsó el Instituto Provincial del Cáncer (IPC), que depende del ministerio conducido por Nicolás Kreplak. Según su directora, Marina Pifano, la decisión es «pionera en el país» y responde a un dato que no deja lugar a dudas: la detección temprana permite que alrededor del 90% de las pacientes se cure, mientras que en casos avanzados la supervivencia cae al 28%.
¿Por qué importa bajar la edad? Porque, según cifras del propio IPC, en la Provincia se estiman unos 8.500 casos nuevos de cáncer de mama por año y unas 2.300 muertes. Adelantar el primer estudio diez años (de los 40 a los 75, con una frecuencia bienal según indicación médica) busca encontrar más tumores cuando todavía son chicos y más fáciles de tratar.
La recomendación es para personas sin antecedentes familiares del tumor. Si tenés antecedentes propios o de tu familia, lo que corresponde es consultar con tu equipo de salud cuándo empezar y con qué frecuencia hacerte el estudio, porque puede ser antes.
Del lado de la infraestructura, la Provincia también sumó equipamiento: en el último año se instalaron 22 mamógrafos nuevos en hospitales públicos, con lo que el sistema público provincial y municipal llegó a 187 equipos disponibles.
Si sos de Chacabuco, Chivilcoy, Junín o cualquiera de las localidades de la región, el dato aplica igual: la recomendación es provincial, y el acceso a la mamografía gratuita está en los hospitales públicos de cada distrito. La próxima vez que a alguien de tu familia le toque el cumpleaños de los 40, puede ser un buen momento para proponerle sacar el turno.
















